Se trataba del mayor barco que se había construido hasta la época, moderno, veloz y grande. Todos sabemos como acabó… chocando con un iceberg y hundido.
Lo que menos gente sabe, es que estaba asegurado (o sea, el armador no se arruinó con su pérdida) a través del mercado inglés del Lloyd´s por lo cual se recibió una cuantiosa indemnización.


